Seguridad y privacidad en Facebook

Ya hemos hablado muchas veces de usar Facebook como herramienta de fidelización del alumnado para tus cursos on-line. De hecho ya tenemos varias entradas hablando de PLE y en la red vas a encontrar multitud de artículos al respecto.
Vamos a centrarnos en Facebook un poco, porque está (más que nunca) muy bien posicionado en el mercado de las redes sociales, por mucho que los hipsters quieran que nos mudemos todos y todas a Google+.
Estoy convencido de que si haces apología de las redes sociales en tus sesiones de formación e intentas crear una comunidad de usuarios/alumnos a través de Facebook (aún) puedes encontrar cierta resistencia. Sobre todo de los usuarios/alumnos de mayor edad.
Básicamente es una cuestión de temor ante la pérdida de privacidad, que hoy en día se valora mucho, aunque sea una batalla perdida.
Así que hablemos un poco de seguridad y privacidad en Facebook para que puedas ayudar a tus usuarios/alumnos a estar más tranquilos al respecto.

Desde el primer momento que te adentras en la red social Facebook comprendes que no es sencillo manejarse dentro, ¿cuantas veces habrás escuchado es de "uy, yo no me entero"? Y no te cuento cuando intentas acceder a opciones de administración o seguridad de la cuenta y lo perfiles. Un auténtico despropósito, vamos. Soy de la opinión de que Facebook sigue siendo una versión Beta y nunca va a dejar de serlo. En fin.

Está claro que el propósito de Facebook es que tengas la oportunidad de compartir información con tus "amigos" (un término que ha perdido mucho valor desde hace tiempo). El objetivo es que puedas controlar qué y con quién compartes esa información.

Lo primero a tener en cuenta es que Facebook te solicita una serie de datos personales que NO TIENES POR QUÉ RELLENAR en tu perfil. No estaría mal que le echaras un vistazo a la "política de privacidad de Facebook".


Que no cunda el pánico, por lo general, los riesgos a los que te enfrentas en Facebook son casi los mismos que sufres cuando reenvías un correo en una cadena de mensajes con la linea de "para" visible o cuando aceptas aportar datos personales a través de internet para empresas que ofrecen descuentos y promociones. Sin embargo, curiosamente, esto no provoca miedo en los usuarios.
La próxima vez que nos vemos cara a cara, pídeme que te cuente aquella vez que estuve en una cata de determinada marca de ron con los amigos...

Básicamente debes prestar atención a:
  • El uso de aplicaciones: ojito al aceptar el acceso a datos personales de aplicaciones de terceros porque si dices si, desde ese preciso momento estás aceptando que los datos salgan fuera de Facebook y queden almacenados en los servidores de la empresa o particular que ofrece la aplicación (ni me imagino la base de datos que tendrán los del Farmville).
  • Personas que pueden acceder a tu perfil. Ten en cuenta que esto es un mundo exponencial, cuanta más gente conozca tus datos personales, a más personas se lo mostrarán. Dependiendo de tus niveles de seguridad, cualquier persona podrá acceder a tu información a través de un motor de búsqueda, ¿has "googleado" tu nombre últimamente?
  • Personas a las que das acceso a tu perfil, vale, seguro que son conocidos, ¿seguro?, ¿conoces a todos tus "amigos" de Facebook?, ¿pondrías la mano del ratón en el fuego por todos ellos asegurando que no van a ceder información tuya?, ¿sabes que nivel de seguridad tienen?
¿Cómo evitar riesgos innecesarios?
  • Configura bien las opciones de seguridad. Échale un ratito, no es para tanto.
  • No publiques información confidencial. Tu sabrás qué quieres compartir, es cuestión de sentido común. Una premisa bien sencilla: lo que no incluyas de tus datos personales no saldrá publicado. Así de fácil.
  • Incluye sólo la información necesaria para tus pretensiones en Facebook. Parece una chorrada, pero no tendrías ni que poner tu nombre auténtico, que te quiera tener en Facebook ya te encontrará o si no tú le puedes decir cómo apareces en las redes sociales.
  • NUNCA, repito, nunca pongas el correo electrónico en Facebook que usas para el trabajo. Y por supuesto, si tienes una cuenta personal de correo a la que le tienes cariño, tampoco la uses. Nadie te impide tener una cuenta de correo específicamente para las redes sociales, ¡son gratis, leñe!
  • Esta es de Perogrullo, pero por si acaso te recordaré que nunca debes compartir tu contraseña con nadie.
  • No permitas que se recuerde la contraseña. Si accedes desde múltiples ordenadores a tus cuentas en las redes sociales, procura que el navegador no recuerde nunca tu contraseña. Sobre todo si accedes desde cibercafés o desde el trabajo, es muy sencillo, los navegadores (todos) preguntan al respecto cuando se incluye una nueva clave en su llavero.
  • Salir del sistema. Cuando acabes, sal. Quiero decir que no cierres por las bravas, al acabar, sal y apaga la luz. Seguro que si usas la banca on-line te aseguras de cerrar bien la cuenta, ¿no? Pues tu verás...
  • Denunciar funciona, lo digo por experiencia. Si hay algo que no te gusta, recibes mensajes inapropiados o ves que un amigo los tiene denúncialos, parece que no pero hay gente trabajando tras el monstruo azul y atienden a los usuarios (¿como tienes el nivel de inglés, pone medio/alto en tu currículum?).
Déjame resumirte la configuración de las opciones de privacidad de Facebook que son importantes, a modo de consejo te diré que lo mejor es dejarlas todas en "sólo amigos", así de fácil:

[Actualización: no hace ni una hora que he terminado el post y ya tengo que hacer una actualización al respecto. Podéis completar la información aqui: http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/control/privacidad/Facebook/elpeputec/20110824elpeputec_1/Tes En cualquier caso lo escrito seguirá teniendo validez durante mucho tiempo, así va internet, amigos ¡a saco!]

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